sábado, 16 de agosto de 2014

El Diez

En este pueblo somos diez, por diez casi todo el año y diez por cien en el verano,
diez más dos cuando cae nieve, llegamos solo el panadero y el médico,
En este pueblo ningún día las diez de la mañana es igual al otro:
Los lunes y viernes, llega el médico a pasar consulta, el miércoles la enfermera,
Una vez a la semana llega el frutero y es a las diez cuando el único niño del pueblo es besado y mimado por todos "sus abuelos", y por la médica que "insiste en ser su amiga".
A las diez, los martes y jueves cada quince días, llega el podólogo y dos veces en semana, a las diez, se reúnen los vecinos para hacer "ejercicios"
Los fines de semana, el domingo, a las diez es la hora de la misa.
En este pueblo, a las diez de la noche el cielo está adornado de miles de estrellas, solo dan una tenue luz las diez farolas de las diez callecitas que circundan la plaza.
Aquí, somos diez por diez todo el año, excepto en verano que somos 10 por 100, y sinceramente, este pueblo pierde su encanto.
Por eso, quiero que sea otoño o invierno o primavera, quiero volver a ver a mis diez por diez pacientes y saber sus nombres y donde viven y que ellos me reconozcan.
No quiero el verano aquí ni la invasión de los otros 900 foráneos.

Cecilia Edineth