lunes, 15 de septiembre de 2014

!Inspírate!

Luego de poner algunas fotos en facebook, un amigo lector me dice:"Inspírate".

Y me pregunto:"¿Y que escribo yo ahora?. Que puedo contar de este paseo por los senderos de Valsaín, un pueblo cercano a Segovia. Quizás me puedo enfocar en describir a mis grandes acompañantes de camino, de éste en la naturaleza y de los otros relacionados a descubrirse a uno mismo y aprender a compartir espacios, tiempo, sentimientos, lecturas, novelas, cenas y comidas, silencios, cafés y soledad. Estos grandes seres que en solitario son una gran compañía. Pero pienso que no será suficiente, amigos como estos deseo y sospecho que tienen todos los que me leen.



Otro enfoque sería describir la naturaleza que nos rodeaba, pinos enormes de varios colores, el río y su murmullo relajante, las inmensas rocas que se ponen como muros a los lados del sendero, pozas de agua cristalina, helada, sabrosa y refrescante.Describir los sonidos de pájaros, vacas y toros, las pisadas, las ramas y las risas de los otros caminantes.



Sigo pensando que mi lector no se va ha sentir cautivado, quizás ya no este leyendo en este momento.
Me puedo inspirar pensando en todos los momentos y las emociones que he tenido, al inicio incertidumbre, ¿Podré caminar todo el recorrido?, hace mucho que solo me dedico a trabajar, subir y bajar de un coche y salir y entrar de unas consultas. Qué poco ejercicio hago.
Luego un sensación de tranquilidad, el camino tan llano, que conversación tan agradable, mis ojos y mi piel se sentían muy agradecidos por el paseo. Sentí paz cuando estaba sobre la roca intentando meditar y en los otros momentos de silencio del camino. Otro, qué buen momento, fue cuando como una niña buscaba una cueva para escondernos de la lluvia, que risa y que alegría cuando los tres corrimos escapando del granizo jajaja más risas corriendo por la montaña.

El momento debajo del árbol los tres juntos, cuidándonos y comiendo pan, queso y uvas es el que se ha quedado grabado en mi corazón, una huella imborrable que deja el compartir y sonreír a la vez, el saber que se necesita muy poco para ser feliz y disfrutar.
El momento diluvio, otro gran momento jiji, ahí me sentí un poco cansada por correr tanto, a ver si encontrábamos un refugio y lo encontramos, pero nos duro muy poco, caía tanta agua que estábamos empapados hasta que la amabilidad de unos ecuatorianos nos sorprendió y nos dejaron entrar en su coche. Guardo un gran sentimiento de agradecimiento, esa confianza de que por más malo que parezca, alguien te echará una mano.


Luego tuvimos serenidad: "después de la tormenta..", caminata silbando, riendo, buscando otro sendero.
Momento imprevisto, eso de terminar de montar toda la mesa para comer bajo el sol y venga, !Volver a llover!. Tres adultos recogiendo el pan y la fruta corriendo hacia el coche, despavoridos, !Qué divertido!.
En el coche, comimos y escuchamos música tranquila, acompañados de la serenidad que da mirar el sol con todo brillante alrededor.

No sé si me amigo lector está satisfecho; solo sé que tengo un cansancio tan gratificante y una sensación se alegría que deseo que a todos nos caiga un buen granizo para espabilar, que siempre encontremos cobijo para comer y descansar, no nos falte nunca lluvia y podamos correr, que nos rodee gente amable a la cual agradecer y que sea donde sea que estemos podamos ver el sol.

Buenas tardes.
Cecilia