lunes, 6 de abril de 2015

No llores mujer

Me hubiera gustado bajar de ese taxi, y acercarme a ti, que llorabas sentada en la acera, cubriendo tu rostro como si te avergonzaras, me hubiera gustado decirte:
- Mujer, ¿Por qué lloras?. Ningún engaño vale una de tus lágrimas, ni el problema más importante, ni el peor insulto, ni considerar que has fracasado.  Y si sientes que quieres llorar, ¿Por qué te escondes?,  tienes que ir disimulando para que él o ella no se fijen y te digan "de todo lloras", y con ello quiten importancia a tus sentimientos. Deberíamos poder llorar mirando a la cara de la gente. Yo no lloro por débil, no lloramos por cobardes, ni por mujeres, lloramos por que nos emocionamos, porque es una forma de expresar tristeza o alegría, así como otr@s cantan o se emborrachan, algunas lloramos, y?.  Lloramos cuando algo nos duele, y a veces se pierde el sentido del tiempo cuando lloramos por dolor en el alma, por alguna pérdida o alguna mentira. Lloramos porqué algunas veces, nos superan las fuerzas, porque necesitamos !llorar¡ y con ello limpiar el alma, el fondo del corazón, y por eso ¿me tengo que esconder, que mal hacemos con llorar?.  No te conozco, pero me duele que llores sin consuelo, escondida entre estas flores, me conmuevo con tu tristeza, con la fragilidad que veo y que de alguna manera me refleja y me hace sentir que también lloro, y que quizás compartimos en diferentes grados, las mismas vivencias como mujeres, como seres vivos.

Me hubiera gustado, tener el valor de detener el taxi, de escucharte, de acompañarte mientras llorabas, quizás abrazarte, o llorar contigo, pero que nos vean, no escondidas, sin dramas, ni escándalos, solo haciendo ver que sentimos y eso que nos lleva a llorar, no se tiene que esconder, los sentimientos son para demostrarlos, para volver a nuestra naturaleza de humanos.

Como suelo decir, el "hubiera, no existe";  representa el pasado, eso que no volverá. Con esto aprendí que no hay nada más urgente que consolar, acompañar y escuchar a alguien que se siente frágil,  de qué me va ha servir la vida, si lo importante, no soy capáz de hacerlo.

Un abrazo a cada una de ustedes, lloremos sin escondernos, que también tenemos que sentir y expresarnos, y si me ves llorar, no me juzgues ni huyas, solo yo sé el por qué. Varones, lloren también, que los machos también lloran.

Finalmente, me refiero a llorar con y desde el corazón, no me refiero a ese llanto fingido y manipulador que también existe, que no juzgo, pero que no es parte de lo que quiero escribir.

Gracias.
Ceci