lunes, 6 de mayo de 2013

noches lejanas

En el silencio infinito de un pueblo, rodeada de historias y acuerdos, papeles que ya no son, que pronto no estarán. Desde este lugar, pienso en que ser viejo, es una bendición, si te sientes acompañado. La vida es más frágil que la luz de una vela, dice mi padre. Ahora, solo quiero ser consciente de donde estoy, de la luz que se cuela, de respirar, tal vez soñar y si se puede, mañana despertar... Dulces sueños.